Creo en la ley de atracción, pero no la típica teoría científica acerca del universo conspirando bajo las necesidades de las personas.
Creo en esa ley de atracción que siempre termina llevándome a ti. Esa ley que permite soñarte de vez en cuando, despertando con esa sensación de saber que es imposible.
Qué ganas de poder escribirte y que me leas, de no tener que esconder estas letras en una página que nadie más que yo lee.
Qué ganas tengo de pedirte que salgamos a caminar y me cuentes de ti, de lo que te gusta hacer cuando estás en soledad, que me digas tu comida preferida y yo intente prepararla.
Qué ganas de perderme en ti y saber que acabará mal, pero arriesgarme de todas formas.
viernes, 28 de octubre de 2016
Ley
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